¿“San” Alan García o Confesión letal?

Por Oliverio Valmont

Pensando en escribir algo respecto de la muerte de Alan García, el dos veces presidente del país del norte[1], me encuentro con un artículo de Gamba.cl que señala que: “En Chile hubiera sido condenado a clases de ética” y mi perspectiva cambia de manera radical. ¡Claro! ¿con qué cara voy a criticar al ex-presidente, o a Odebrecht, si no veo diferencias de fondo con la praxis de Corpesca, Penta o SQM? Bueno, eso si prueban las acusaciones contra Alan García… Sigo pensando en qué escribir y escucho al presidente Sebastián Piñera hablando de “su amigo” Alan García. (ya saben, el amigo de mi enemigo…).

            Por otro lado, el mismo día, la Corte Suprema opta por no expulsar a los jueces de la Corte de Apelaciones de Rancagua y la Cámara de Diputados aprueba el TPP-11. (Tampoco pude burlarme de la ministra de Energía, con nombre de vedette argentina, por aparecer haciendo el loco y anunciando, ahora, la voluntariedad del pico en el ojo llamado “cambio de medidores”). ¡Tantas cosas importantes sucediendo en casa y vamos a preocuparnos por el vecino!

            Pero volvamos. ¿Qué sé de Alan García? Bueno, no mucho: una persona brillante y un orador insuperable, pero afectado por una alteración bipolar del ánimo; que empezó a construir el Tren eléctrico de Lima (la Línea 1 del Metro, digamos) en el ’86 y que lo “inauguró”, 25 años después, en los  últimos días de su segundo gobierno, en julio del 2011[2] (aún no funcionaba pero igual lo inauguró!!!); discípulo de Haya de la Torre y líder indiscutido del APRA (quizás el único partido político histórico de Perú) los últimos 30 o 35 años y, por supuesto, que hoy, 17 de abril de 2019, se suicidó de un tiro en la cabeza cuando llegaba un fiscal a su casa a arrestarlo “preventivamente”.

            También sé que las supuestas culpas del difunto son compartidas por los principales políticos de su país: Alberto Fujimori, preso por crímenes contra la humanidad; Alejandro Toledo, prófugo en USA y en proceso de extradición; Ollanta Humala, estuvo 9 meses preso, preventivamente, y ahora espera juicio; Pedro Pablo Kuczynski, en prisión preventiva. Hasta ahí con los ex-presidentes… ¡No se salva ninguno! Pero la lista sigue: Keiko Fujimori, la política más fuerte del Perú[3], en prisión preventiva; Pedro Chávarry, ex fiscal de la Nación, no está siendo juzgado por su fuero y la protección que le brindan en el Congreso FP y el APRA; César Hinostroza, juez de la Corte Suprema, acusado de ser el cabecilla del grupo mafioso denominando los “Cuellos Blancos del Callao”, prófugo en España y en proceso de extradición…. ex ministros, presidentes regionales y alcaldes harían infinito este recuento…. Todos roban, podríamos resumir.

            “Mal de muchos, consuelo de tontos” dice el dicho, pero en este caso parece un consuelo al que habría que atender, a no ser que queramos liberar a los micro-narcos que abarrotan las cárceles peruanas para llenarlas de políticos… por cierto, en su momento también se comentó de los 400 indultos a narcos que A. G. otorgó al dejar el gobierno en julio del 2011.

            Con todo, me parece que lo interesante de la figura del ex-presidente García se relaciona con otro de los calificativos que me ha tocado escuchar a lo largo del día de su muerte: “un político realista (y un experto en Maquiavelo)”. ¿Qué será un político realista? Todo parece indicar que se refiere a que la tarea de un político consiste en la lucha por el poder y el ejercicio de éste. Nada de luchar por la justicia social, tampoco de trabajar por la búsqueda del bien común, ni otras “pelotudeces” similares. Salvo excepciones, para las cuales quizás nos sobrarían dedos en la mano, ahora resulta bastante evidente que nuestros políticos tienen como interés principal el enriquecimiento personal y su perpetuación en los círculos de poder. Ya no existen izquierdas ni derechas, sino como “clubes” de amigos con un nombre y discurso “marketero” orientado a lograr la tan anhelada “diferenciación” y un correcto “posicionamiento”.

¿Cómo entender, entonces, el sacrificio de Alan García? Ya aparecen voces que pretenden convertirlo en mártir, y apostaría a que lo lograrán. No sin algo de razón. “Si todos roban, ¿por qué solo querían vengarse de Alan?”. Será un argumento que escucharemos hasta el cansancio. Luego escucharemos que “Alan ‘sólo’ robó, que sé yo, 5 millones de dólares y no los 20 que robó Toledo”; luego vendrá que “gran parte de lo que robó lo usó para regalar a los limeños la estatua del Cristo del Pacífico”; seguramente, en octubre, el mes del Señor de los Milagros, sus compañeros de cofradía, vestidos en sus capas moradas, le recordarán y homenajearán y listo: San Alan García!! Todo eso seguramente pasará, pero yo seguiré viendo en su suicidio, como el de su famoso antecesor, Bolognesi, solo la incapacidad de asumir sus errores y enfrentar las consecuencias de los mismos. Una confesión inevitable y, a la vez, insoportable para sus egos. Muy mal haríamos en empatizar con el difunto. Ojalá no nos pase lo mismo cuando toque pasar a juicio a varios que se lo merecen y, sobretodo, que no se repitan las condenas a “clases de ética”.


[1] Quien haya leído prensa peruana, seguro sabrá que Chile es referido como “el país mapocho” o “el país del sur”. 

[2] Justamente por los supuestos sobornos que habría recibido en la asignación de esta obra es que Alan García termina suicidándose.

[3] Recordemos que Keiko perdió las elecciones presidenciales del 2016, en segunda vuelta, solo porque todos los otros candidatos se unieron contra ella apoyando a PPK. Sin embargo, su movimiento logró 73 de los 130 puestos congresales.

        

          

       

¿Es la música un lenguaje?

El por qué la “Maestra Vida” es un templo, con un lenguaje propio.

“No se puede vivir sin agua, ni música”.

(Quincy Jones).

Cuando era pequeño, un día, le pregunte a mi padre; ¿papá, cuanta música se hace al día?, y la respuesta fue la siguiente:

“INFINITA”

A partir de esta respuesta, recibida a tan corta edad, quede con un problema temporal-existencial tan grande que hasta el día de hoy (a mis 26 años), me genera preguntas, interrogantes, deducciones, posibles respuestas, etc., etc., etc.

Todos sabemos que la música es infinita, en creación y reproducción, ya que es el mismísimo acto humano y etc., etc., etc. (blah blah blah).

Es más, si le pregunto ¿Por qué la música es importante para la humanidad?, usted comenzará a formular un sinfín de respuestas, las cuales, si usted sufre de algún trastorno de déficit atencional, ya no podrá seguir leyendo mi artículo.

La música, y más allá, las artes son tan de nosotros (la humanidad), que sin ella no sé cómo sería nuestro diario vivir.

Existen muchas hipótesis de cómo se inventó la música, unos dicen que comenzó antes de los homo sapiens, cuya razón de creación fue para atraer al sexo opuesto; otros señalan que la música se creo para mandar mensajes a otras tribus (así como una especie de “Whatsapp” de la época paleolítica); y otra (que es mi preferida) señala que en aquellas épocas en que el hombre evolucionaba y no existía contaminación acústica, el planeta emitía una frecuencia, la que sonaba a “una sinfonía celestial”. A medida que el planeta se pobló de más personas esta frecuencia desapareció. El ser humano en su desesperación de no escuchar esta “sinfonía celestial”, cogió palos, hojas, piedras y material que fuera necesario para simular (hasta cierto punto) lo que se perdió, o perdimos. Ahí (supuestamente) nació la música.

El ser humano, a través de las artes como una herramienta de comunicación, ha podido manifestarse, glorificando y/o criticando el entorno y/o las personas que lo rodean.

Las artes son herramientas de comunicación que, al igual que un idioma, nos hace expresar nuestro sentir cotidiano, entonces:

¿Es la música un idioma?

O

¿Puede ser la música nuestro segundo idioma?

Digo nuestro, porque es único, porque es humano. Viendo en “Netflix” un capítulo de la serie/documental “En pocas palabras” (cuyo capítulo es dedicado a la música), señala que escuchar música es un proceso cognitivo tan complejo que nos convierte en la única especie en poder apreciarla, a excepción de los pájaros que pueden identificar el ritmo.

La música es una herramienta de comunicación importante, y ahí está la respuesta exacta al por qué es tan nuestra la música (arte)……. HERRAMIENTA …. El hombre si es que ha evolucionado, ha sido por la creación y la utilización de herramientas, desde una piedra tallada hasta herramientas intelectuales. La música sirve como una herramienta de comunicación, y es aquí donde establezco que es un idioma en un 100%. ¿Por qué?, simple:

    • Tiene un emisor (quien interpreta, o desde donde sale el sonido), y un receptor (el que escucha).
    • Expresa sentimientos (imposible negarlo).
    • Tiene signos orales (sonidos) y escritos (partituras).
  • A partir de estos signos, podemos expresar nuestros pensamientos y razonamientos (supuestamente).

Cuando una persona que no está inserto en el mundo de la música ve una partitura, lo primero que manifiesta es: “esta huevá está en chino”, y cómo no, tiene toda la razón. La música es un idioma, ¡y vaya que es complicado aprenderlo!

Al igual que existen muchos idiomas, en la música existen una infinita cantidad de estilos musicales y cada día me encuentro con un nuevo estilo musical, ya sea de una antigüedad imposible, o de actualidad. Y cada estilo musical tiene una estructura determinada. Incluso muchos músicos (en su mayoría) dedican su vida a un estilo musical (igual que los idiomas).

Por ejemplo, la “Salsa” tiene una estructura tan amplia que necesitaría crear un libro para poder explicarles como es su funcionamiento (mi sueño del pibe).

Esta relación entre “estilo musical e idioma”, puedes verlo reflejado cuando vas a Maestra Vida, porque si conoces las estructuras (lenguaje) de la Salsa, o estás abierto a entenderlas, lo pasarás sensacional. Si lo bailas con una pareja mucho mejor, y si lo bailas con tu enamorada/do sentirás que pisas las nubes del cielo. Pero si no te sabes esta estructura, te sentirás como gringo tratando de comprar un kilo de tomate en La Vega.

A modo de conclusión, la música es un idioma, y cada canción que escuchamos es como leer un libro. Ahora bien, la calidad de éste dependerá de lo que usted busque y quiera.

Pero no me detendré aquí, y quiero hablar de la polémica teoría del lenguaje de “Sapir-Worf”, la cual señala que:

“el lenguaje tiene un papel de gran relevancia a la hora de configurar nuestra forma de pensar e incluso nuestra percepción de la realidad, determinando o influyendo en nuestra visión del mundo”.

¿Es decir, que según el idioma que hablemos, será como razonemos y observemos el mundo?……..SI (según la teoría, claro).

El templo cuyo idioma de culto es la “Salsa”.

Si vas caminando por la calle Pio Nono, te darás cuenta de la multiculturalidad que se presenta; nacionalidades distintas, gustos distintos, etc. Y en esta procesión de personas, que se encuentran en la búsqueda de un momento agradable (o lo que sea), te darás cuenta como cada grupo habla en su propio idioma creado a partir de gustos y necesidades propias.

Si caminas al fondo te encontrarás con un templo que alberga un culto, idioma e ideología propias, ¡SALSOTECA MAESTRA VIDA!

Y vaya que es un templo. Mi padre lo bautizo así, y tiene toda razón. Un templo es un lugar en donde se alberga un culto, una veneración, y este templo no venera a la salsa, sino a la “interculturalidad”, es decir, a las cosas distintas pero revueltas.

Maestra Vida, es un templo,  donde se habla el idioma salsa (con su ritmo y estructura característica) la que según la teoría de Sapir-Worf, la gente que maneja un idioma determinado, tiene una forma de pensar y reflexionar distinta a los demás.

Quizás, solo el hecho de escuchar salsa nos cambie la mente. Recordemos que la Salsa nace a inicios de la década de los 70’s, y su nombre lo dice todo, ya que es una combinación de muchos estilos musicales del caribe. No es multicultural, sino “INTERCULTURAL”, lo que quiere decir, que son muchos conceptos culturales distintos, pero tomados de las manos.

Cada vez que voy a Maestra Vida siento que asisto a un templo, rindo culto: a la diversidad, unión social, a lo heterogéneo, a la mezcla de los grupos etarios y mucho más, en un idioma que lo permite, la Salsa. Demás está señalar lo cautivante y divertido que es bailar (comunicarse) con una pareja, ya que es una hermosa forma de rendir culto a lo que nos hace crecer como especie, el respeto a la diversidad y a lo desconocido.

Por eso, si me ve por la Maestra, por favor, encantado de bailar con usted 😉

#Lenguaje #Música #Salsa #Sapir-Worf #Interculturalidad

Emanuel A. Ramírez Jaramillo

Músico, docente y amigo.