Pero por suerte están los estudiantes, que al fin y al cabo tienen todo por delante

por Hugo Catalán Flores

La historia de Chile tiene notables momentos que muestran el modo en que el pueblo reaccionaba ante expresiones de abuso de quienes detentaban el poder, o cuando una política pública afectaba algún ámbito de la vida cotidiana. Son recordadas sublevaciones urbana como la “Revolución de la chaucha” en agosto de 1949 para protestar por el alza de 20 centavos (una chaucha) en el pase del transporte público,  hechos acontecidos bajo el gobierno del funesto Gabriel González Videla; o la batalla de Santiago en abril 1957, gobernaba Carlos Ibáñez del Campo,  en que se extendió una ola de descontento por una serie de medidas económicas que afectaban el precio de productos de primera necesidad. Estos ejemplos, sumados a otros hitos señalados como centrales en expresiones conscientes de malestar con la autoridad, es una señal inequívoca de empoderamiento, de disposición a enfrentar la adversidad con la fuerza de la convicción de que ante la desidia del poder político y tecnocrático, hay resistencia.

No obstante todo lo señalado, la revolución neoliberal que se instaló en Chile desde la dictadura, operó un cambio profundo en la autoconsciencia popular que afectó el modo de entender el papel de la población respecto de medidas que afectan su existencia cotidiana. Podría ser una especie de complacencia, una manera deslucida que acepta los golpes a la vida cotidiana en la misma medida que se exacerba el espectáculo, la política farándula, el circo novelado del streaming, o la grandilocuencia del animador/periodista del oligopolio que llama a la tranquilidad, todos mecanismos de control que están ampliamente documentado por las ciencias sociales y de comportamiento.

No queremos ser mezquinos con este comentario y reconocer lo cerca que se estuvo de asomar una crisis de la más profunda implicancia que fue la revuelta social de 2011, pero que el sistema institucional de representaciones política lo acotó a una sombra de reformas, que al contar unos años se diluyó en la contracción conservadora que impone su modelo de orden social y político heredero de la dictadura.

Así las cosas, esta semana asoman como un aire fresco de una primavera cada vez más breve, jóvenes estudiantes secundarios que a pesar de no ser directamente afectados (las medidas de alza de pasaje es para los adultos), han decidido tomar la posta y en acciones absolutamente legítimas, amparadas por la historia de decenas de rebeliones que han señalado el descontento, la oposición, la resistencia a medidas que afectan a 7 millones de habitantes que usan el transporte urbano.

La desobediencia civil es tal vez el arma de disidencia más elemental de todo ser humano, el peldaño siguiente es el uso de espacio público sin autorización, como forma de manifestar el descontento de una ciudadanía que ve afectada su presupuesto básico (las familias de los estudiantes), y que por efecto del cambio operado en estos últimos 40 años esa población se ha transforma en un observador de los más abnegados y señeros agentes del cambio: los estudiantes.

Nuevamente, la historia lo ha mostrado muchas veces, los que detentan el poder usan una retórica de criminalización, apuntándolos como si fuera un grupos de exaltados que no entiende la racionalidad de la tekné, el motivo del alza, en definitiva un grupo de revoltosos sin argumentos.

Viendo el modo inocuo en que han pasado los últimos reajustes de pasajes de transportes, al igual que las cuentas de luz y otros servicios básicos, y en definitiva han sido abordados como testimonios televisados del ocasional representante urbano que es entrevistado por el notero de moda, y que reclama las mismas cosas como si con esa declaración bastara para que la autoridad tomara razón del descontento.

Pero por suerte están los estudiantes, que al fin y al cabo tienen todo por delante.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s